
22/06/2026 8:59:39
Línea Verde
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Las aguas que bañan el archipiélago balear se enfrentan a una anomalía térmica sin precedentes. El pasado mes se ha consolidado como el mayo con la temperatura marina más elevada desde que se iniciaron los registros por satélite en 1982. Con promedios que oscilaron entre los 18 y los 23,7 grados, el Mediterráneo occidental ha registrado desviaciones térmicas que rozan los 4 grados por encima de lo habitual para esta época del año.
Los datos, facilitados por la investigadora Mélanie Juza, del Sistema de Predicción y Observación Costero de Baleares (Icts-Socib), constatan un escenario crítico. Las boyas de medición distribuidas por las islas han encendido las alarmas en los últimos días con registros locales inusualmente altos: la boya de Palma alcanzó los 24,5 grados a comienzos de junio, la de Mahón llegó a los 25,2 grados y el dispositivo de Dragonera marcó un techo de 26,2 grados a finales de mayo.
Según los expertos, este calentamiento exprés responde a una combinación de factores meteorológicos que ha afectado a toda la cuenca occidental del Mediterráneo. La persistencia de temperaturas ambientales muy elevadas, una fuerte insolación, la ausencia de nubosidad y la escasez de viento han actuado como un catalizador perfecto. Cuando esta estabilidad se prolonga, la capa superficial del agua absorbe el calor de forma masiva, un fenómeno que la comunidad científica vincula de manera directa con los efectos del cambio climático.
«Asistimos a un incremento considerable de la temperatura oceánica desde hace décadas, pero con una clara aceleración en los últimos años», advierte Juza. La oceanógrafa señala que este calentamiento global sostenido está multiplicando los eventos extremos, dando lugar a olas de calor marinas cada vez más intensas, prolongadas y recurrentes.
El análisis histórico de los últimos 44 años muestra que el proceso de calentamiento del mar Balear solía arrancar en marzo para acelerarse en mayo y junio, alcanzando su pico a mediados de agosto. Sin embargo, las dinámicas están cambiando: la fase de calentamiento se ha anticipado sensiblemente.
Esta prematura transición ha provocado que las islas acaben de encadenar una ola de calor marina de entre dos y tres semanas de duración, que comenzó en torno al 20 de mayo. Este fenómeno, definido por los científicos cuando el termómetro marino supera el 90% de los registros históricos durante al menos cinco días consecutivos, amenaza gravemente a los ecosistemas locales, cada vez más expuestos a un estrés térmico fuera de temporada.
La entrada El mediterráneo balear marcó en mayo la temperatura más alta desde que existen registros se publicó primero en Ambientum Portal Lider Medioambiente.
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